lunes, 19 de abril de 2010

LAS MOLESTIAS DE MC DONALD’S

Llevo residiendo en la misma casa, en Majadahonda (Madrid), desde hace 33 años. Cuando llegué a esta ciudad era un pueblo con calles embarradas, rodeado de nuevas urbanizaciones, que de la mano de la promotora Calpisa fueron floreciendo alrededor del minúsculo núcleo urbano. Las nuevas urbanizaciones estaban muy bien dotadas (jardines, tenis, piscinas, etc.), pero el pueblo no tenía de nada.
El pueblo se ha ido desarrollando paulatinamente, hasta convertirse en una ciudad de unos 70.000 habitantes. Tenemos todo tipo de comercios y de Centros Comerciales. Por tener, tenemos al menos tres restaurantes Mc. Donald’s. Uno de ellos, el primero, ubicado frente a mi casa en unos terrenos que son zona verde y en régimen de concesión municipal por un periodo de 25 años. La concesión fue aprobada el 29 de enero de 1.992, por lo que espero y deseo que finalice el 29 de enero de 2017. Ya solo me quedan 7 años de aguantar.
Digo de aguantar, porque el Mc. Donald’s ubicado en la Av. de España de Majadahonda, en la zona verde de Interland, es un foco de molestias contínuas. A los olores permanentes que tenemos que soportar los vecinos del entorno, que no son precisamente a agua de rosas, tenemos que añadir los ruidos que ocasionan los más diversos artilugios que emplean para el acondicionamiento y mantenimiento de la zona exterior del restaurante: sopladoras de hojas (hay plantados 11 arbolitos alrededor del restaurante) para barrer “su trozo” y dejar la porquería en la calle de todos; máquinas para lavar “su trozo”, que, como hoy, llevan funcionando desde las 10,30 a.m y todavía a las 17 h., siguen produciendo un ruido continuo y penetrante, difícil de soportar. Cuando llega el buen tiempo y las ventanas están abiertas, desde casa nos enteramos perfectamente de los pedidos que realizan los clientes del Mc Auto. Esto es lo que los técnicos denominan contaminación acústica. Y Mc. Donald’s contamina mucho, aunque presuma de comida sana, cosa que no puedo certificar, pues todavía no la he probado (ni espero probarla).
He perdido la cuenta de mis quejas al gerente del restaurante. Ni puñetero caso. Debe pensar que soy un vecino incómodo que algún día se hartará y se callará. Pues vamos a ver quien se cansa antes. Yo pienso seguir quejándome donde sea; en el foro que crea más conveniente, hasta conseguir que Mc. Donald’s deje de molestarme.
El pasado 8 de septiembre envié una carta de queja por los malos olores y los molestos ruidos que ocasiona Mc. Donald’s, al alcalde de Majadahonda D. Narciso de Foxá. Me contestó, después de que en el Pleno Municipal de septiembre de 2.009 le recordara mi escrito. En su contestación me dio una larga cambiada diciéndome que “remitía mi escrito al Servicio de Disciplina Urbanística y al Servicio de Contratación”. Los ruidos siguen y los olores también: ni caso. Y eso que el restaurante está ubicado en un terreno público y el que se queja es un ciudadano y contribuyente de Majadahonda, y en consecuencia, coproprietario de ese terreno. Me imagino que con la de cosas que tendrá que hacer, y las que le mande Dª Esperanza, no tendrá tiempo de ocuparse de las chorradas que le plantea un ciudadano sobre la contaminación que produce una concesión municipal. Ya veremos Sr. Alcalde hasta donde llegamos; yo no tengo ganas de dejarlo y pienso continuar.
Ya que me he metido en esta harina, y por no prolongar mucho este artículo, en otro próximo, haré un análisis de los pormenores de la concesión administrativa de Mc. Donald’s Av. de España (Majadahonda) en la zona verde de Interland. En mi opinión, no tiene desperdicio.

5 comentarios:

L. dijo...

Sinceramente creo que tienes toda la razón y no estás sólo en las molestias procedentes del dichoso McDonalds. Este chiringuito es una generador contínuo de desechos, que se dispersan por todos los viales de la Urbanización Interland y lo ensucian todo. Además, de los ruidos de los que hablas en tu comentario, nos queda el tema de los olores de las fritangas del mismo.
Creo que todos los vecinos deberíamos empezar a tomar medidas contra este tipo de molestias que no tenemos que aguantar.
Sigue adelante Armando, que no estás sólo

Fernando Solera dijo...

Un ciudadano cabreado y obstinado tiene muchísimo peligro, más de lo que estos prepotentes se pueden llegar a imaginar. Que no subestimen a los 'Armandos' que andan sueltos por el mundo, porque ellos, con su empuje y sus ideas, pueden cambiar las cosas. De hecho siempre ha sido así.

Domingo dijo...

David derrotó a Goliat. Aquí te enfrentas a un adversario más cutre y menos glamuroso, pero infinitamente más poderoso. Un hombre solo contra el sistema es una batalla desigual, puesto que los recursos, energía y tiempos de uno y otro son dispares. Necesitas de una plataforma cívica compuesta de otros vecinos de Majadahonda para empezar a hablar, pues de lo contrario el ninguneo absoluto está más que garantizado. Ojalá tengas la visión, el coraje y la inteligencia, que apuesto que tendrás, para dar forma y articular tu protesta ciudadana de la manera más eficaz posible.

emilio dijo...

Lo que apunta L. es lo que yo te iba a preguntar, Armando: ¿estás sólo en este asunto?
Me parece que si cuentas con el apoyo de los vecinos, de muchos vecinos, tu queja puede salir adelante.
Pero si te mueves tú solo y los demás están en otras batallas, lo mejor que puedes hacer es instalar dobles ventanas...y que les den!

María dijo...

Creo que tienes toda la razón en tu queja, y que has seguido todos los medios que se te han ocurrido para quejarte. Te quiero proponer uno más: MajadahondaHOY. Se trata de un periódico digital de Majadahonda cuya principal misión es formentar el periodismo ciudadano. ¿Qué es eso? Pues que sean los vecinos los que generen sus propias noticias de denuncia, de recomendación, comentarios deportivos ¡de todo! Te invito a publicar tu queja en www.majadahondahoy.es para así darle más difusión.

Si tienes cualquier duda puedes ponerte en contacto conmigo en el correo redaccion@majadahondahoy.es

¡Espero verte por ahí!